¿Qué es un ataque de ansiedad y cómo identificarlo?
La primera vez que sientes un ataque de ansiedad es normal no entender lo que le está pasando a tu cuerpo. De repente, te encuentras en un estado de alerta que nunca has experimentado y puedes asustarte porque no identificas que lo que te está sucediendo es un ataque de ansiedad, sino que piensas que algo muy malo está a punto de suceder.
Los ataques de ansiedad pueden resultar muy desagradables y generar una sensación intensa de miedo o peligro. Sin embargo, muchos de los síntomas de un ataque de ansiedad forman parte de una respuesta natural de nuestro cuerpo ante una situación que considera amenazante.
En Rebeca Olmedo Psicología, como psicóloga especialista en ansiedad en Valladolid, te ayudo a entender y reconocer qué es un ataque de ansiedad y comprender por qué aparecen sus síntomas.
¿Qué es un ataque de ansiedad?
Un ataque de ansiedad es una respuesta intensa de miedo o alerta que activa nuestro cuerpo ante una situación que interpreta como una amenaza, aunque en muchos casos no exista un peligro real.
Hace miles de años, cuando nuestros antepasados se enfrentaban a peligros que podían poner en riesgo su supervivencia, disponían de un mecanismo de lucha o huida para responder rápidamente ante ellos. Por ejemplo, si se nos acercaba un animal salvaje, nuestro cerebro interpretaba que estábamos ante un peligro y activaba el sistema de supervivencia. La respiración iba más rápido, el corazón latía más fuerte y la sudoración aumentaba. Nos inundaba el miedo y nuestro cerebro se concentraba en preparar al cuerpo para huir del peligro y, así, poder sobrevivir.
Esta respuesta ha llegado hasta nuestros días y, cada vez que nuestro cerebro interpreta una situación como peligrosa, puede activar nuestro cuerpo de una manera similar con el objetivo de prepararnos para responder. Ya no nos persigue un animal salvaje, pero nuestro organismo puede reaccionar como si existiera una amenaza.
¿Qué provoca un ataque de ansiedad?
A veces nuestro cerebro asocia ciertos estímulos con situaciones peligrosas. Hay ocasiones en las que tiene razón porque biológicamente hemos aprendido a reconocerlos como amenazas. Como, por ejemplo, si nos encontramos ante un terremoto o si una serpiente nos persigue. Pero hay otras circunstancias, la respuesta de ansiedad puede ser desproporcionada con respecto al peligro real y conviene trabajarla en terapia.
Identificar qué nos provoca tu ataque de ansiedad, aunque en ocasiones sea difícil encontrar un desencadenante claro, es el primer paso de trabajo en consulta psicológica.
Síntomas de un ataque de ansiedad
Cada persona vive los ataques de ansiedad de manera diferente. Factores como la experiencia, el aprendizaje, la genética y el contexto que pueden determinar cómo se manifiesta un ataque de ansiedad en cada persona.
No obstante, hay algunos síntomas de un ataque de ansiedad que son frecuentes y que conviene saber reconocer para identificar qué nos está ocurriendo.
Aumento de la frecuencia cardiaca
La adrenalina aumenta la frecuencia y la fuerza de los latidos. Esto ocurre porque el cuerpo se prepara para llevar más sangre y oxígeno a los músculos y poder reaccionar rápidamente ante una amenaza. Por eso, durante un ataque de ansiedad podemos notar que el corazón late más rápido o incluso palpitaciones.
Cambios en la respiración
El siguiente de los síntomas de un ataque de ansiedad son los cambios en la respiración. El cuerpo se está preparando para el esfuerzo físico intenso. Por eso, la respiración puede acelerarse para aumentar la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones. Podemos sentir una respiración rápida o sensación de falta de aire.
En algunos casos aparece hiperventilación, que puede provocar una disminución del dióxido de carbono en sangre y contribuir a sensaciones como el mareo, el hormigueo o la sensación de inestabilidad.
Tensión muscular
Por su parte, el sistema nervioso activa los músculos y aumenta su tono con el objetivo de preparar al cuerpo para reaccionar rápidamente. De ahí pueden venir, en muchas ocasiones, las molestias o tensión en zonas como la espalda o el cuello. Además, esta activación intensa puede producir temblores.
Sudoración, sofocos y escalofríos
Los cambios en la temperatura corporal y la sudoración es otro de los síntomas de un ataque de ansiedad. El cuerpo, al prepararse para un posible esfuerzo físico, aumenta la producción de sudor para favorecer la regulación de la temperatura.
Por eso, podemos experimentar sudoración, sofocos o escalofríos durante un ataque de ansiedad.
Náuseas y molestias digestivas
La prioridad del cuerpo ante una emergencia es responder a la amenaza y todos sus recursos se concentran en los sistemas que le van a ayudar a cumplir su cometido. La digestión no es una prioridad en ese momento, por lo que su funcionamiento puede verse alterado.
Por ello, durante un ataque de ansiedad aparecen náuseas, molestias digestivas, sensación de nudo en el estómago o cambios intestinales.
Sensación de peligro
Todos estos síntomas tienen el denominador común del miedo. Muchas personas describen una sensación de que algo horrible está a punto de pasar y, en algunos casos, incluso pueden sentir que se están muriendo.
Esto genera un estado de activación e hipervigilancia que nos hace estar pendientes de cada cosa que sucede en nuestro cuerpo. Al prestar tanta atención a nuestros síntomas, podemos interpretarlos como una señal de que algo va mal, aumentando aún más la intensidad de la ansiedad.
Cómo gestionar un ataque de ansiedad
Vivir un ataque de ansiedad no parece una experiencia agradable. No obstante, la respuesta de ansiedad forma parte de los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo.
El problema aparece cuando esta respuesta se activa con demasiada intensidad, frecuencia o ante situaciones que no representan un peligro real y empieza a limitar nuestra vida. Por eso es importante conocer la manera en la que reaccionamos ante el miedo.
Aprender a identificar su origen y a gestionar la respuesta de ansiedad no siempre es fácil por cuenta propia. Por ello, desde Rebeca Olmedo Psicología te animamos a que pidas cita en nuestra consulta de psicología especializada en ansiedad tanto presencial como online para poder aprender a gestionar un ataque de ansiedad.



